| San Patricio es una solariega casona criolla
del siglo XIX. Durante sus 130 años de existencia, muchas
son las historias que se albergan en el silencio de sus sólidas
y gruesas paredes de adobe.
Los principios de su construcción fueron realizados por
sacerdotes jesuitas que hicieron posta en este campo de 5 hectáreas
para crear un lugar de retiro y descanso.
Los avatares del tiempo fueron derivando, y convirtieron el lugar
en reposo de militares en la época de los resabios de las
luchas entre unitarios y federales.
Avanzado el siglo la casa fue elegida como un refugio de paz
por una familia irlandesa, los Mac Loghin, que acompañando
los emprendimientos ingleses que llegaron a estas tierras, se
enamoraron de estos paisajes y fundaron familia.
También hubo períodos de puertas cerradas con historias
romanticas y misteriosas que son rico tema en las veladas que
Dionisia, su actual dueña, recrea con sus huéspedes.
Durante casi 30 años la familia Ringuelet, honorables
ciudadanos de la Ciudad de la Plata, fueron sus dueños,
quienes cuidaron esta casa con mucha dedicación y amor.
A principios del año 1993,Dionisia toma la posta y se hace
cargo de su cuidado.
10 años le lleva a la nueva dueña desarmar su vida
en la gran ciudad (Buenos Aires) hasta lograr el anhelo de afincarse
definitivamente en San Javier en enero de 2003 para darle forma
a su proyecto.
Casa de Campo San Patricio se fue imponiendo lentamente como
un refugio para amigos, lo que va derivando después en
el deseo de abrir sus puertas para compartir esta casa con aquellos
viajeros que desean reposar en un lugar especial donde los reciban
con calidez y afecto.
Esto es lo que tenemos para ofrecerle a usted si opta por descansar
en nuestra casa. Un lugar sencillo y cálido, con historia,
con músicas,con silencios ,espacios para el sosiego, la
paz interior y la amistad. |